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Educación Rural y TIC

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Educación rural y TIC

¡La tecnología es la solución!
El planeta es sólo un ícono
Nuestro territorio es un no-lugar
El tiempo real y la realidad del tiempo
El relato se hace texto, el texto, hipertexto


German Bustos

Educación Rural y TIC
El relato se hace texto, el texto, hipertexto
20 minutos en busca del sentido
Nuestro territorio es un no-lugar
Ahimsa

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¿Cuál es el papel de los computadores y las tecnologías de información y comunicación en la educación rural? ¿En el desarrollo rural? ¿Para qué necesitan las comunidades campesinas tener computadores, acceso a Internet o capacitación en el uso de aplicaciones informáticas? ¿Debe ser prioridad de la política pública conectar a las zonas más apartadas al ciberespacio? Este artículo presenta algunas ideas básicas para abrir el debate sobre el papel de las tecnologías de información y comunicación en las comunidades rurales.

La participación de la población rural es uno de los puntos menos debatidos de la llamada "sociedad de la información", la sociedad interconectada y global es una sociedad urbana... la exclusión de los habitantes rurales [1] es mayor que la de grupos sociales urbanos. La ciudad solía ser el antónimo del campo. Hoy el antónimo de campo es ciberespacio

Esa exclusión tiene que ver con los costos de adquirir equipos, programas o servicios informáticos para comunidades de muy bajos ingresos monetarios. Conectar a Internet una escuela en una zona rural cuesta decenas de veces más que conectar una de una zona urbana, el problema no es solo económico, la falta de infraestructura básica como suministro confiable de electricidad, posibilidades de conectividad telefónica o de cualquier otro tipo se convierten en obstáculos aun mayores.

Pero la introducción de computadores y otras tecnologías informáticas en comunidades campesinos se enfrenta a otro tipo de obstáculos: las condiciones culturales del medio rural. En Paipa, Boyacá, por ejemplo, las tutoras del grupo SAT Los Medios han descubierto que el corrector ortográfico del procesador de textos del computador que recibieron en donación ha incidido en la forma en que hablan los estudiantes, algunas expresiones tradicionales de los campesinos boyacenses no son aceptadas por el programa y eso les ha cuestionado... es una oportunidad pedagógica, también un riesgo de alienación.

La calidad de vida en el campo depende en buena medida del proceso de adaptación cultural a las condiciones ecosistémicas, de ser como se necesita ser en el campo, en los ecosistemas de la región donde se está. La cultura rural está llena de riqueza, la riqueza de diversidad, una familia campesina en el Chocó colombiano, tiene una cultura muy diferente de la cultura que tiene una familia también campesina del altiplano cundiboyacense del centro del país.

Las condiciones ecológicas (el clima, los ritmos naturales, la disponibilidad de recursos) determinan algunos aspectos básicos de la cultura (la comida, el vestuario, etc.), pero también de manera más sutil permiten variaciones en las formas en que se organiza la sociedad y en los símbolos con que entiende el mundo que le rodea. La música, la tradición, los mitos y leyendas son algunos de los elementos que siguen manteniendo importantes diferencias de un grupo campesino a otro. A pesar de los procesos educativos que durante años han intentado homogenizar el saber campesino, ya sea en función de proyectos nacionales o de proyectos globales.

Sin embargo muchos campesinos siguen pensando que no son ciudadanos, a pesar de que para cualquier persona que habita las urbes la ciudadanía es una abstracción, en el campo se convierte con frecuencia en una referencia clara a la condición de exclusión. Hace unos años en un taller con campesinos y campesinas sobre democracia, un joven agricultor preguntó si los campesinos también son ciudadanos. A pesar de los grandes esfuerzos que se han hecho por demostrar lo contrario, al parecer los campesinos y las campesinas no son aun ciudadanos ni ciudadanas, a menos que esa definición se limite al concepto más básico de votantes.

Ya desde el lenguaje se comienza a excluir a los/as campesinos/as, palabras como pagano, “que en latín eclesiástico adquirió el significado de gentil por la resistencia del medio rural a la cristianización [2] ”. Pero además urbano, urbanidad y todas las palabras derivadas del latín urbanus (perteneciente a la ciudad), cívico, civilizado y toda la familia del latín civicus, de civis (ciudad) y aun más política, policía (del griego πολις).

Las ciudades son cada día más similares entre sí, el espacio urbano es la unificación de la cultura. Bogotá, Madrid, Nueva York y Shangai, tienen cada día menos diferencias entre sí. O por lo menos a eso le apuestan Coca Cola, MacDonald’s, Carrefur, Nokia, Benneton, Microsoft y similares. La cultura global es la cultura de las ciudades. No la de las barridas pobres y los cinturones de miseria sino la de las avenidas bellas llenas de tiendas y almacenes. Esas ciudades son cada vez más un no-lugar. Las hamburguesas se sirven igual en Ciudad de México que en Moscú, la revista The Economist ha encontrado que el precio de una de hamburguesa de McDonald’s es un indicador económico [3] que permite comparar las economías de diversos países.

Mientras tanto, en el campo la vida es otra de región a región. La cultura campesina es una estrategia de adaptación al medio inmediato, al ecosistema en el que les toca vivir. La cultura urbana es la adaptación del ecosistema global a las necesidades de "la cultura universal"

Llevar las tecnologías de información y comunicación al campo debe tener alguna influencia sobre esta ecuación. Se puede pensar que corre el riesgo de uniformar a los/as campesinos/as dentro de una cultura universal y hacerles perder sus valores tradicionales y posibilidades construir sus propias opciones de prosperidad. Pero entonces, ¿qué hacer?

Bajo la excusa de mantener la cultura campesina no se puede profundizar la exclusión y la negación del acceso a los beneficios del “desarrollo”. El reto sería construir procesos educativos que les permitan vivir en un mundo globalizado con los pies en la tierra. Ser locales y globales al tiempo ¿glocales? ¿Actuar localmente y pensar globalmente? ¿Y por qué no "actuar globalmente y pensar localmente? ¿Porque no pensar el mundo desde lo local?

[1] Este concepto incluye a campesinos y campesinas, indígenas, comunidades negras, artesanos, pescadores, pequeños mineros y otras personas cuyo espacio de acción económica, social y cultural es la ruralidad

[2] Diccionario de la Real Academia

[3] La reflexión y uso de estos indicadores se puede encontrar en el web de The Economist